Metaloides

Los metaloides forman parte de los elementos químicos disponibles en la Tabla Periódica que cuentan con propiedades intermedias. Se clasifican por su capacidad de ionización y de enlace, por lo que resulta complejo distinguirlos de los verdaderos metales. Si eres un apasionado de la química, conoce a continuación qué son, los elementos que los componen y otros datos de interés.

¿Qué son los metaloides?

Se define como metaloides a aquellos elementos químicos que poseen propiedades intermedias entre metales y no metales en lo referente a los enlaces y capacidad de ionización. En otras palabras, son elementos que reaccionan como metales en algunas situaciones y como no metales en otras. En esta categoría se encuentra el Boro (B), Silicio (Si), Germanio (Ge), Arsénico (As), Antimonio (Sb), Telurio (Te) y Polonio (Po).

Cabe destacar que se tratan de compuestos que pueden ser difíciles de diferenciar de los verdaderos metales. Por ejemplo, conducen la electricidad de forma más efectiva que los no metales, pero de manera más débil que los metales. Además, se encuentran en estado sólido y pueden ser muy variados en forma, color y aspecto físico.

Elementos pertenecientes al grupo de metaloides

  1. Boro (B)
  2. Silicio (Si)
  3. Germanio (Ge)
  4. Arsénico (Ar)
  5. Antimonio (Sb)
  6. Telurio (Te)
  7. Polonio (Po)

Características principales

Los metaloides son elementos muy variados, por lo que se pueden encontrar diferencias en el color, la apariencia y la forma. Algunos de estos pueden ser muy brillantes, otros muy opacos y pueden tener diversas presentaciones en función de la estructura molecular. Otras características de los metaloides destacadas son:

  • En cuanto a la ubicación de los mismos en la tabla periódica se pueden encontrar en una diagonal descendente que va desde el boro hasta el polonio. Están esparcidos en las columnas 13, 14, 15 y 16, entre los metálicos y no metálicos.
  • La mayoría son semiconductores, es decir, se pueden comportar como conductores y aislantes, transmitiendo la electricidad de forma efectiva en un sentido. Debido a ello, son empleados en la industria electrónica.
  • Algunos pueden ser muy abundantes en la corteza terrestre, por ejemplo, el silicio que aparece formando compuestos. De igual manera sucede con el arsénico o el boro, la cual no está de forma pura en la naturaleza. El polonio y el antimonio son raros.
  • En cuanto a la reactividad, esta puede variar debido a su condición intermedia. Por ejemplo, en presencia de un metal se comporta como un no metal y viceversa.
  • Son indispensables para la vida en pequeñas cantidades, no obstante, en abundancia puede ser letal. La intoxicación por arsénico y boro son una de las más conocidas por su peligro, el polonio es radiactivo y tóxico.

Propiedades de los metaloides

Los metaloides son conocidos también como semimetal, por lo que cuenta con propiedades físicas y químicas intermedias. En otras palabras, se puede decir que guarda relación con los metales y no metales. No obstante, es importante destacar los siguientes aspectos:

  • Son elementos duros, poco maleables, quebradizos y su punto de fusión es elevado.
  • En el apartado químico, estos elementos no poseen una reacción determinada sino que pueden variar. Se les conoce como anfóteros, por lo que reaccionan a ácidos y bases, aunque son levemente ácidos.
  • Son semiconductores y pueden presentar distintas coloraciones. Por ejemplo, el arsénico se puede encontrar en color gris, amarillo o negro.
  • Se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente y en cuanto a sus propiedades atómicas es muy variable.
  • Poseen tres o más electrones en su capa de valencia.

Usos y ejemplos

En esta categoría conocida como semimetal o metaloide cabe destacar que son elementos que se usan para la fabricación de aparatos electrónicos. Un ejemplo de ello es en los dispositivos que usan semiconductores como es el caso de los diodos, transistores, circuitos integrados, entre otros. El silicio es de gran utilidad en los microprocesadores y chips que se usan en los artefactos.

También, se emplean en lámparas LED, células fotovoltaicas, retardantes de llamas, pirotecnia, elaboración de pesticidas, sellantes y catalizadores. Algunos elementos son usados en laboratorios y centrales nucleares para regular las reacciones atómicas debido a su capacidad de absorber neutrones.

En resumen, los metaloides son elementos químicos intermedios entre los metales y los no metales. Tienen la capacidad de disponer de distintos comportamientos según la circunstancia en la que se encuentre. Aunque son indispensables en el organismo, una cantidad elevada puede ser letal.